Desperté, estaba perdido en mi propia habitación, decidí lo
que aun me costaba aceptar, cogí una camisa, me la puse con el estilo de
siempre, desabotonada y con el cuello desdoblado. Abrí la puerta, respire
profundo y baje algunos escalones, tropecé, no me importo, no sentí dolor
alguno; me pare y continúe mi viaje. Continúe bajando escalones, llegue a la
calle, quise cruzar y continuar, pero el trafico me lo impedía; sentí un
pequeño golpe despreciable mire hacia el cielo y continuaba sintiéndolo, pero
esta vez en gran cantidad, comenzó a llover, sin embargo, me agrado. Corrí
hasta el término de la calle y pude cruzar, pero aun estaba corriendo.
Llegue a la avenida central, el tráfico era notable, los
semáforos jugaban en mi contra, intente cruzar, era imposible, espere. Luz
verde, a correr, todo me parecía familiar, las calles angostas, las típicas
casas, todo me recordaba a ella, al menos, nuestra primera caminata, recuerdo
que me dijo que odiaba caminar. Los parques, las tiendas, que estaba cerca.
Llegue, la vi, estaba de espaldas, estaba acompañada, no
pude ver quién era, me acerque, reconocí a su acompañante, era unos de sus
amigos, decidí acercarme, pero creo todo
había terminado, me quede inmóvil, creo que había todo acabo, creo que era
demasiado tarde.
Me pregunte si los sueños existen, si la felicidad se busca
o solo se la puede imaginar, si las decisiones solo son juegos, y los juegos
solo son fantasías; me pregunte si todo había terminado, me pregunte si todo
tenía un sentido, aunque no siempre hagamos
cosas que lo tengan. Seguí
preguntándome el porqué de todas las razones, dejo de llover, sentí un
frio que me incomodo, todo estaba confuso, parecía que regresaba en el tiempo,
comenzó a sonar un ruido fuerte y estruendoso, muy familiar, miraba a todas
partes, cerré los ojos, para volverlos abrir. Desperté, estaba perdido en mi
propia habitación, sin decidir nada; descubrí que no era real después de todo.
Descubrí que no era real todo el tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario