Capitulo dos
Algunas lecciones de psicoanálisis
Solemos pensar que todo tiene un por qué o peor aun que todo
pasa por algo, mire hacia la puerta para al menos creer lo que pensé, pero nada
paso. Agache la cabeza, hice un gesto de negación con ella y simplemente sonreí.
Cruce mis brazos y apoye mi cabeza en ellos, estaba ajotado, cerré los ojos.
Había algo de ruido, pensé en mis nuevos compañeros, no me equivoque eran de
algún modo ellos, con mil historias distintas a la mía o tan parecidas, en fin
seguí en mi posición anterior. Días como
estos, el ruido suele ser melodía y a
veces el silencio un mero reflejo de la soledad.
Comencé a tararear mi canción favorita, tenía que matar el
rato de algún modo, me aburrí igual así que alce mi cabeza y observe a mis
compañeros, el salón paso de vacio a
medio lleno, y todo seguía igual. Por arte de magia escuche el sonido molesto, clásico,
de los “tacos”, esos zapatos que algunas chicas suelen usar, que por cierto
odio; dirigí mi mirada hacia el ruido, al parecer hubo una dilatación en mis
pupilas y una sorpresa en mi rostro. No creo en el amor a primera vista, me parece
un poco irrisorio, y para ser sincero creo más en los famosos postulados de Freud,
el padre del psicoanálisis.
Entonces, me pregunte por qué sentimos amor hacia los demás,
y es que […] “superamos el narcisismo cuando sustraemos parte de nuestro amor de nosotros mismo y lo dirigimos primero hacia los padres
y después hacia los demás” […],Freud, ese amor será mayor cuando dejemos de
pensar en nosotros mismos, es decir a veces el amor por los demás se resume en
sacrificio, compartir, cuidado,
solidaridad, ayuda mutua, unión; pero a la vez el amor hacia nosotros mismo […] “es inevitable en el
desarrollo de la persona pues precede al amor hacia los demás” […], Freud.
Aun no leistes el capitulo uno, leelo Aqui.
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