26.8.13

Arte y Freud

“He de confesar, ante todo, que soy profano en cuestión de arte. El contenido de una obra de arte me atrae más que sus cualidades formales y técnicas, a las que el artista concede, en cambio, máxima importancia”.
(“El Moisés de Miguel Ángel” en Psicoanálisis del arte. Freud, 1914)
  
Psicoanálisis del arte consta de una serie de ensayos biográficos en los que Sigmund Freud pretende “llegar realmente a una profunda comprensión de la vida anímica del sujeto investigado”, a saber: Leonardo de Vinci, Miguel Ángel, W. Jensen, Goethe y Dostoievski. Valiéndose del psicoanálisis, Freud analiza determinadas obras de estos virtuosos, articulando conclusiones sobre detalles de sus infancias, de su sexualidad, de sus relaciones interpersonales y de sus inconscientes.

“Un recuerdo infantil de Leonardo de Vinci” es un extenso texto que Freud enfoca sobre la labor de Leonardo como investigador y como pintor, analizando ciertas particularidades de su proceso creativo. Explica que el espíritu de investigador de Leonardo se sobrepuso al del artista, manifestándose en una excesiva preocupación por el detalle. Freud se aventura a indagar sobre la vida sexual de Leonardo, llegando a conclusiones sobre sus prácticas y orientación; por ejemplo, Freud comenta que Leonardo sublimaba su energía sexual mediante una incesante faena intelectual, sustituyendo el amor por el estudio.

En “El Moisés de Miguel Ángel”, Freud confiesa el poderoso efecto que dicha escultura tuvo sobre él, pasando a un riguroso examen de la historia detrás de la postura de este Moisés. Tal fue la fascinación ejercida por la pieza sobre Freud, tantas las horas que pasó contemplándola y desmenuzándola, que hasta pareciera que su mirada adquirió un matiz de la del Moisés y terminó por emularla.
  
Por otro lado, en “El delirio y los sueños en la Gradiva de W. Jensen”, Freud intenta encontrar el sentido e interpretar los sueños del protagonista de una novela aparecida en 1930 llamada “Gradiva”. Para ello, desde luego, se vale de su propia obra Interpretación de los sueños para validar sus observaciones. En lo que respecta a “Un recuerdo infantil de Goethe en Poesía y Verdad” y “Dostoievski y el parricidio”, el autor parte de las narraciones Poesía y Verdad y Los hermanos Karamazov para comprender mejor las relaciones entre Goethe y su madre, así como Dostoievski y su padre, respectivamente.


Un detalle muy gracioso de esta colección de ensayos es que con frecuencia Freud se detiene y nos cuestiona y se cuestiona sobre su “sorprendente interpretación de toda la figura y de sus propósitos”. Después del auto elogio, él mismo se pregunta si no estará otorgando demasiada importancia a detalles que quizá para el artista fueron indiferentes, arbitrarios y unidimensionales. No puede evitarse esbozar una gran sonrisa ante los titubeos de un genio.
  • Esta publicación pertenece a otra pagina que comparte, al igual que este blog, un cierto agrado al arte y sus vínculos con el psicoanálisis, puedes encontrar mas Aqui.

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