“He de confesar, ante todo, que soy profano en cuestión de
arte. El contenido de una obra de arte me atrae más que sus cualidades formales
y técnicas, a las que el artista concede, en cambio, máxima importancia”.
(“El Moisés de Miguel Ángel” en Psicoanálisis del arte.
Freud, 1914)
Psicoanálisis del arte consta de una serie de ensayos
biográficos en los que Sigmund Freud pretende “llegar realmente a una profunda
comprensión de la vida anímica del sujeto investigado”, a saber: Leonardo de
Vinci, Miguel Ángel, W. Jensen, Goethe y Dostoievski. Valiéndose del
psicoanálisis, Freud analiza determinadas obras de estos virtuosos, articulando
conclusiones sobre detalles de sus infancias, de su sexualidad, de sus
relaciones interpersonales y de sus inconscientes.
“Un recuerdo infantil de Leonardo de Vinci” es un extenso
texto que Freud enfoca sobre la labor de Leonardo como investigador y como
pintor, analizando ciertas particularidades de su proceso creativo. Explica que
el espíritu de investigador de Leonardo se sobrepuso al del artista, manifestándose
en una excesiva preocupación por el detalle. Freud se aventura a indagar sobre
la vida sexual de Leonardo, llegando a conclusiones sobre sus prácticas y
orientación; por ejemplo, Freud comenta que Leonardo sublimaba su energía
sexual mediante una incesante faena intelectual, sustituyendo el amor por el
estudio.
En “El Moisés de Miguel Ángel”, Freud confiesa el poderoso
efecto que dicha escultura tuvo sobre él, pasando a un riguroso examen de la
historia detrás de la postura de este Moisés. Tal fue la fascinación ejercida
por la pieza sobre Freud, tantas las horas que pasó contemplándola y
desmenuzándola, que hasta pareciera que su mirada adquirió un matiz de la del
Moisés y terminó por emularla.
Por otro lado, en “El delirio y los sueños en la Gradiva de
W. Jensen”, Freud intenta encontrar el sentido e interpretar los sueños del
protagonista de una novela aparecida en 1930 llamada “Gradiva”. Para ello,
desde luego, se vale de su propia obra Interpretación de los sueños para
validar sus observaciones. En lo que respecta a “Un recuerdo infantil de Goethe
en Poesía y Verdad” y “Dostoievski y el parricidio”, el autor parte de las
narraciones Poesía y Verdad y Los hermanos Karamazov para comprender mejor las
relaciones entre Goethe y su madre, así como Dostoievski y su padre,
respectivamente.
Un detalle muy gracioso de esta colección de ensayos es que
con frecuencia Freud se detiene y nos cuestiona y se cuestiona sobre su
“sorprendente interpretación de toda la figura y de sus propósitos”. Después
del auto elogio, él mismo se pregunta si no estará otorgando demasiada
importancia a detalles que quizá para el artista fueron indiferentes,
arbitrarios y unidimensionales. No puede evitarse esbozar una gran sonrisa ante
los titubeos de un genio.
- Esta publicación pertenece a otra pagina que comparte, al igual que este blog, un cierto agrado al arte y sus vínculos con el psicoanálisis, puedes encontrar mas Aqui.
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