Y llovió por mis ojos.
Mientras me bañaba en dolor.
Empapando mi arido cuerpo donde habitaba el amor.
Que lentamente el agua se llevó.
Lo ví y sin fuerzas
no lo pude detener.
El agua el agua turbia formo un rio para huir.
Mi amor se fue con la corriente a correr lejos, lejos de mi.
En mi rostro mascaras de penas muestran mi anhelo por
detenerlas.
Bajo las mascaras sombrio anhelo de perderlas.
Junto a mi alma huyan de mi.
Lejos de la pena y finalmente ahogados morir.
Mi mente comienza a
ceder.
Y cae, como chorros de sangre por mi piel.
Extasiado de amor no se siente dolor.
Sólo la lluvia caer y el ocaso florecer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario